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DOMINGO I DE ADVIENTO - - - II Domingo de ... · 3 DICIEMBRE DE 2017 . Domingo. Primera semana ....

Date post: 05-Oct-2018
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3 DICIEMBRE DE 2017 Domingo. Primera semana DOMINGO I DE ADVIENTO Invitatorio Introducción a todo el conjunto de la oración cotidiana. V/. Señor, ábreme los labios. R/. Y mi boca proclamará tu alabanza. Antífona: Al Rey que viene, al Señor que se acerca, venid, adorémosle. Salmo 94 Invitación a la alabanza divina Animaos los unos a los otros, día tras día, mientras dure este «hoy». (Hb 3,13) Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. Porque el Señor es un Dios grande, soberano de todos los dioses: tiene en su mano las simas de la tierra, son suyas las cumbres de los montes; suyo es el mar, porque él lo hizo, la tierra firme que modelaron sus manos. Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras. Durante cuarenta años aquella generación me asqueó, y dije:
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  • 3 DICIEMBRE DE 2017 Domingo. Primera semana DOMINGO I DE ADVIENTO

    Invitatorio

    Introduccin a todo el conjunto de la oracin cotidiana.

    V/. Seor, breme los labios. R/. Y mi boca proclamar tu alabanza.

    Antfona: Al Rey que viene, al Seor que se acerca, venid, adormosle.

    Salmo 94 Invitacin a la alabanza divina

    Animaos los unos a los otros, da tras da,

    mientras dure este hoy. (Hb 3,13) Venid, aclamemos al Seor,

    demos vtores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dndole gracias, aclamndolo con cantos.

    Porque el Seor es un Dios grande, soberano de todos los dioses: tiene en su mano las simas de la tierra, son suyas las cumbres de los montes; suyo es el mar, porque l lo hizo, la tierra firme que modelaron sus manos.

    Entrad, postrmonos por tierra, bendiciendo al Seor, creador nuestro. Porque l es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebao que l gua.

    Ojal escuchis hoy su voz: No endurezcis el corazn como en Merib, como el da de Mas en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque haban visto mis obras.

    Durante cuarenta aos aquella generacin me asque, y dije:

  • Es un pueblo de corazn extraviado, que no reconoce mi camino; por eso he jurado en mi clera que no entrarn en mi descanso.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Antfona: Al Rey que viene, al Seor que se acerca, venid, adormosle.

    Laudes (D. I)

    HIMNO

    De luz nueva se viste la tierra, porque el Sol que del cielo ha venido en el seno feliz de la Virgen de su carne se ha revestido.

    El amor hizo nuevas las cosas, el Espritu ha descendido y la sombra del que es poderoso en la Virgen su luz ha encendido.

    Ya la tierra reclama su fruto y de bodas se anuncia alegra, el Seor que en los cielos moraba se hizo carne en la Virgen Mara.

    Gloria a Dios, el Seor poderoso, a su Hijo y Espritu Santo, que en su gracia y su amor nos bendijo y a su reino nos ha destinado. Amn.

    SALMODIA Antfona 1: Aquel da, los montes destilarn dulzura y las colinas manarn leche y miel. Aleluya.

    Salmo 62, 2-9 El alma sedienta de Dios

    Madruga por Dios

    todo el que rechaza

  • las obras de las tinieblas.

    Oh Dios, t eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma est sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua.

    Cmo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale ms que la vida, te alabarn mis labios.

    Toda mi vida te bendecir y alzar las manos invocndote. Me saciar como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarn jubilosos.

    En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con jbilo; mi alma est unida a ti, y tu diestra me sostiene.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Antfona 1: Aquel da, los montes destilarn dulzura y las colinas manarn leche y miel. Aleluya. Antfona 2: Los montes y las colinas aclamarn en presencia del Seor, y los rboles de los bosques aplaudirn, porque viene el Seor y reinar eternamente. Aleluya.

    Cntico: Dn 3,57-88.56 Toda la creacin alabe al Seor

    Alabad al Seor, sus siervos todos.

    (Ap 19,5) Criaturas todas del Seor, bendecid al Seor,

    ensalzadlo con himnos por los siglos.

    ngeles del Seor, bendecid al Seor;

  • cielos, bendecid al Seor.

    Aguas del espacio, bendecid al Seor; ejrcitos del Seor, bendecid al Seor.

    Sol y luna, bendecid al Seor; astros del cielo, bendecid al Seor.

    Lluvia y roco, bendecid al Seor; vientos todos, bendecid al Seor.

    Fuego y calor, bendecid al Seor; fros y heladas, bendecid al Seor.

    Rocos y nevadas, bendecid al Seor; tmpanos y hielos, bendecid al Seor.

    Escarchas y nieves, bendecid al Seor;

    noche y da, bendecid al Seor.

    Luz y tinieblas, bendecid al Seor; rayos y nubes, bendecid al Seor.

    Bendiga la tierra al Seor, enslcelo con himnos por los siglos.

    Montes y cumbres, bendecid al Seor; cuanto germina en la tierra, bendiga al Seor.

    Manantiales, bendecid al Seor; mares y ros, bendecid al Seor;

    Cetceos y peces, bendecid al Seor; aves del cielo, bendecid al Seor.

    Fieras y ganados, bendecid al Seor, ensalzadlo con himnos por los siglos.

    Hijos de los hombres, bendecid al Seor; bendiga Israel al Seor.

    Sacerdotes del Seor, bendecid al Seor; siervos del Seor, bendecid al Seor.

    Almas y espritus justos, bendecid al Seor; santos y humildes de corazn, bendecid al Seor.

    Ananas, Azaras y Misael, bendecid al Seor,

  • ensalzadlo con himnos por los siglos.

    Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espritu Santo, ensalcmoslo con himnos por los siglos.

    Bendito el Seor en la bveda del cielo, alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

    Al final de este cntico no se dice Gloria al Padre.

    Antfona 2: Los montes y las colinas aclamarn en presencia del Seor, y los rboles de los bosques aplaudirn, porque viene el Seor y reinar eternamente. Aleluya. Antfona 3: Vendr el gran profeta y renovar a Jerusaln. Aleluya.

    Salmo 149 Alegra de los santos

    Los hijos de la Iglesia, nuevo pueblo de Dios,

    se alegran por su Rey, Cristo, el Seor. (Hesiquio)

    Cantad al Seor un cntico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sin por su Rey.

    Alabad su nombre con danzas, cantadle con tambores y ctaras; porque el Seor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes.

    Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas: con vtores a Dios en la boca y espadas de dos filos en las manos:

    para tomar venganza de los pueblos y aplicar el castigo a las naciones, sujetando a los reyes con argollas, a los nobles con esposas de hierro.

    Ejecutar la sentencia dictada es un honor para todos sus fieles.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo.

  • Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Antfona 3: Vendr el gran profeta y renovar a Jerusaln. Aleluya. LECTURA BREVE

    Ya es hora de despertarnos del sueo, porque ahora nuestra salvacin est ms cerca que cuando empezamos a creer. La noche est avanzada, el da se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechmonos con las armas de la luz. (Rm 13,11b-12) RESPONSORIO BREVE V/. Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros. R/. Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.

    V/. T que has de venir al mundo, R/. Ten piedad de nosotros.

    V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espritu Santo. R/. Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros. Benedictus, ant.: El Espritu Santo vendr sobre ti, Mara; no temas, concebirs en tu vientre al Hijo de Dios. Aleluya.

    Benedictus, Lc 1, 68-79 El Mesas y su precursor

    Bendito sea el Seor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitndonos una fuerza de salvacin en la casa de David, su siervo, segn lo haba predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas.

    Es la salvacin que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que jur a nuestro padre Abrahn.

    Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos,

  • le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros das.

    Y a ti, nio, te llamarn profeta del Altsimo, porque irs delante del Seor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvacin, el perdn de sus pecados.

    Por la entraable misericordia de nuestro Dios, nos visitar el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Benedictus, ant.: El Espritu Santo vendr sobre ti, Mara; no temas, concebirs en tu vientre al Hijo de Dios. Aleluya. PRECES Oremos a Dios Padre, que nos concede la gracia de esperar la revelacin de nuestro Seor Jesucristo, y digmosle confiados:

    Mustranos, Seor, tu misericordia.

    Santifica, Seor, todo nuestro espritu, alma y cuerpo, y gurdanos sin reproche hasta el da de la venida de tu Hijo.

    Haz que durante este da caminemos en santidad y llevemos una vida sobria, honrada y religiosa.

    Aydanos a vestirnos del Seor Jesucristo y a llenarnos del Espritu Santo.

    Haz, Seor, que estemos preparados el da de la manifestacin gloriosa de tu Hijo.

    Digamos ahora, todos juntos, la oracin que nos ense el mismo Seor:

    Padre nuestro, que ests en el cielo,

  • santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hgase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada da; perdona nuestras ofensas, como tambin nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentacin, y lbranos del mal.

    Oracin

    Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompaados por las buenas obras, para que, colocados un da a su derecha, merezcan poseer el reino eterno.

    Por nuestro Seor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo

    en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

    R/. Amn. CONCLUSIN

    Por ministro ordenado:

    V/. El Seor est con vosotros. R/. Y con tu espritu. V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Seor. R/. Amn. V/. Y la bendicin de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espritu Santo, descienda sobre vosotros. R/. Amn.

    Si se despide a la asamblea, se aade:

    V/. Podis ir en paz. R/. Demos gracias a Dios.

  • Si no es ministro ordenado y en la recitacin individual:

    V/. El Seor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. R/. Amn.

    Hora intermedia (D. I) Nona

    V/. Dios mo, ven en mi auxilio. R/. Seor, date prisa en socorrerme.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya.

    HIMNO

    VI

    No es lo que est roto, no, el agua que el vaso tiene; lo que est roto es el vaso, y el agua al suelo se vierte.

    No es lo que est roto, no, la luz que sujeta el da; lo que est roto es su tiempo, y en la sombra se desliza.

    No es lo que est roto, no, la caja del pensamiento; lo que est roto es la idea que la lleva a lo soberbio.

    No es lo que est roto Dios ni el campo que l ha creado; lo que est roto es el hombre que no ve a Dios en su campo.

    Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espritu Santo, por los siglos de los siglos. Amn.

    SALMODIA

  • Antfona: Dijo Mara: Qu saludo es ste que me turba? Voy a dar a luz al Rey sin romper los sellos de mi virginidad?

    Salmo 117,1-9 Himno de accin de gracias despus de la victoria

    Jess es la piedra que desechasteis vosotros,

    los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular. (Hch 4,11)

    Dad gracias al Seor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

    Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia.

    Diga la casa de Aarn: eterna es su misericordia.

    Digan los fieles del Seor: eterna es su misericordia.

    En el peligro grit al Seor, y me escuch, ponindome a salvo.

    El Seor est conmigo: no temo; qu podr hacerme el hombre? El Seor est conmigo y me auxilia, ver la derrota de mis adversarios.

    Mejor es refugiarse en el Seor que fiarse de los hombres, mejor es refugiarse en el Seor que fiarse de los jefes.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Se hace una breve pausa

    Salmo 117,10-18

    Todos los pueblos me rodeaban, en el nombre del Seor los rechac; me rodeaban cerrando el cerco,

  • en el nombre del Seor los rechac; me rodeaban como avispas, ardiendo como fuego en las zarzas, en el nombre del Seor los rechac.

    Empujaban y empujaban para derribarme, pero el Seor me ayud; el Seor es mi fuerza y mi energa, l es mi salvacin.

    Escuchad: hay cantos de victoria en las tiendas de los justos: La diestra del Seor es poderosa, la diestra del Seor es excelsa, la diestra del Seor es poderosa.

    No he de morir, vivir para contar las hazaas del Seor. Me castig, me castig el Seor, pero no me entreg a la muerte.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Se hace una breve pausa

    Salmo 117,19-29

    Abridme las puertas del triunfo, y entrar para dar gracias al Seor.

    sta es la puerta del Seor: los vencedores entrarn por ella.

    Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvacin.

    La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Seor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente.

    ste es el da en que actu el Seor: sea nuestra alegra y nuestro gozo.

  • Seor, danos la salvacin; Seor, danos prosperidad.

    Bendito el que viene en nombre del Seor, os bendecimos desde la casa del Seor; el Seor es Dios, l nos ilumina.

    Ordenad una procesin con ramos hasta los ngulos del altar.

    T eres mi Dios, te doy gracias; Dios mo, yo te ensalzo.

    Dad gracias al Seor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Antfona: Dijo Mara: Qu saludo es ste que me turba? Voy a dar a luz al Rey sin romper los sellos de mi virginidad? LECTURA BREVE

    Es justo a los ojos de Dios pagar con alivio a vosotros, los afligidos, y a nosotros, cuando el Seor Jess se revele, viniendo del cielo acompaado de sus poderosos ngeles, entre las aclamaciones de sus pueblo santo y la admiracin de todos los creyentes. (Cf. 2Ts 1,6.7.10) V/. Ven, Seor, y no tardes. R/. Perdona los pecados de tu pueblo.

    Oracin

    Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompaados por las buenas obras, para que, colocados un da a su derecha, merezcan poseer el reino eterno. Por nuestro Seor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. R/. Amn.

  • V/. Bendigamos al Seor. R/. Demos gracias a Dios.

    II Vsperas (D. I)

    V/. Dios mo, ven en mi auxilio. R/. Seor, date prisa en socorrerme.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya.

    HIMNO Marana tha! Ven, Seor Jess!

    Yo soy la Raz y el Hijo de David, la Estrella radiante de la maana.

    El Espritu y la Esposa dicen: Ven, Seor! Quien lo oiga, diga: Ven, Seor!

    Quien tenga sed, que venga; quien lo desee, que tome el don del agua de la vida.

    S, yo vengo pronto. Amn! Ven, Seor Jess!

    SALMODIA Antfona 1: Hija de Sin, algrate; salta de gozo, hija de Jerusaln. Aleluya.

    Salmo 109, 1-5.7 El Mesas, Rey y Sacerdote

    Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga

    de sus enemigos estrado de sus pies. (1Co 15,25)

    Orculo del Seor a mi Seor: Sintate a mi derecha, y har de tus enemigos estrado de tus pies. Desde Sin extender el Seor

  • el poder de tu cetro: somete en la batalla a tus enemigos.

    Eres prncipe desde el da de tu nacimiento, entre esplendores sagrados; yo mismo te engendr, como roco, antes de la aurora.

    El Seor lo ha jurado y no se arrepiente: T eres sacerdote eterno, segn el rito de Melquisedec.

    El Seor a tu derecha, el da de su ira, quebrantar a los reyes. En su camino beber del torrente, por eso levantar la cabeza.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Antfona 1: Hija de Sin, algrate; salta de gozo, hija de Jerusaln. Aleluya. Antfona 2: Vendr nuestro Rey, Cristo, el Seor: el Cordero de quien Juan anunci la venida.

    Salmo 113A Israel librado de Egipto: las maravillas del xodo

    Reconoced que tambin vosotros,

    los que renunciasteis al mundo, habis salido de Egipto. (S. Agustn)

    Cuando Israel sali de Egipto, los hijos de Jacob de un pueblo balbuciente, Jud fue su santuario, Israel fue su dominio.

    El mar, al verlos, huy, el Jordn se ech atrs; los montes saltaron como carneros; las colinas, como corderos.

    Qu te pasa, mar, que huyes,

  • y a ti, Jordn, que te echas atrs? Y a vosotros, montes, que saltis como carneros; colinas, que saltis como corderos?

    En presencia del Seor se estremece la tierra, en presencia del Dios de Jacob; que transforma las peas en estanques, el pedernal en manantiales de agua.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Antfona 2: Vendr nuestro Rey, Cristo, el Seor: el Cordero de quien Juan anunci la venida. Antfona 3: Llego en seguida y traigo conmigo mi salario, para pagar a cada uno segn sus propias obras.

    Cntico: Cf. Ap 19,1-2.5-7 Las bodas del Cordero

    Aleluya. La salvacin y la gloria y el poder son de nuestro Dios, porque sus juicios son verdaderos y justos. R/. Aleluya.

    Aleluya. Alabad al Seor, sus siervos todos, los que le temis, pequeos y grandes. R/. Aleluya.

    Aleluya. Porque reina el Seor, nuestro Dios, dueo de todo, alegrmonos y gocemos y dmosle gracias. R/. Aleluya.

    Aleluya. Lleg la boda del Cordero, su esposa se ha embellecido. R/. Aleluya.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. como era en el principio, ahora y siempre,

  • por los siglos de los siglos. Amn.

    Antfona 3: Llego en seguida y traigo conmigo mi salario, para pagar a cada uno segn sus propias obras. LECTURA BREVE

    Estad siempre alegres en el Seor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Seor est cerca. (Flp 4,4-5) RESPONSORIO BREVE V/. Mustranos, Seor, tu misericordia. R/. Mustranos, Seor, tu misericordia.

    V/. Danos tu salvacin. R/. Tu misericordia.

    V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espritu Santo. R/. Mustranos, Seor, tu misericordia. Magnficat, ant.: No temas, Mara, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirs en tu vientre y dars a luz un hijo. Aleluya.

    Magnficat, Lc 1, 46-55 Alegra del alma en el Seor

    Proclama mi alma la grandeza del Seor, se alegra mi espritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillacin de su esclava.

    Desde ahora me felicitarn todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por m: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generacin en generacin.

    l hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazn, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacos.

    Auxilia a Israel, su siervo, acordndose de la misericordia

  • como lo haba prometido a nuestros padres en favor de Abrahn y su descendencia por siempre.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Magnficat, ant.: No temas, Mara, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirs en tu vientre y dars a luz un hijo. Aleluya. PRECES Oremos a Jesucristo, nuestro redentor, que es camino, verdad y vida de los hombres, y digmosle:

    Ven, Seor, y qudate con nosotros.

    Jess, Hijo del Altsimo, anunciado por el ngel Gabriel a Mara Virgen, ven a reinar para siempre sobre tu pueblo.

    Santo de Dios, ante cuya venida el Precursor salt de gozo en el seno de Isabel, ven y alegra al mundo con la gracia de la salvacin.

    Jess, Salvador, cuyo nombre el ngel revel a Jos, ven a salvar al pueblo de sus pecados.

    Luz del mundo, a quien esperaban Simen y todos los justos, ven a consolar a tu pueblo.

    Sol naciente que nos visitar de lo alto, como profetiz Zacaras, ven a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.

    Terminemos nuestra oracin con las palabras del Seor:

    Padre nuestro, que ests en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hgase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada da; perdona nuestras ofensas, como tambin nosotros perdonamos

  • a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentacin, y lbranos del mal.

    Oracin

    Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompaados por las buenas obras, para que, colocados un da a su derecha, merezcan poseer el reino eterno.

    Por nuestro Seor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo

    en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

    R/. Amn. CONCLUSIN

    Por ministro ordenado:

    V/. El Seor est con vosotros. R/. Y con tu espritu. V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Seor. R/. Amn. V/. Y la bendicin de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espritu Santo, descienda sobre vosotros. R/. Amn.

    Si se despide a la asamblea, se aade:

    V/. Podis ir en paz. R/. Demos gracias a Dios.

    Si no es ministro ordenado y en la recitacin individual:

    V/. El Seor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. R/. Amn.

  • Completas (D. II)

    V/. Dios mo, ven en mi auxilio. R/. Seor, date prisa en socorrerme.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya.

    EXAMEN DE CONCIENCIA Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha

    concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.

    Tras el silencio se contina con una de las siguientes frmulas:

    1.- Yo confieso ante Dios Todopoderoso

    y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisin. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

    Por eso ruego a santa Mara, siempre Virgen, a los ngeles, a los santos y a vosotros, hermanos, que intercedis por m ante Dios, nuestro Seor.

    2.- V/. Seor, ten misericordia de nosotros. R/. Porque hemos pecado contra ti. V/. Mustranos, Seor, tu misericordia. R/. Y danos tu salvacin.

    3.-

    V/. T que has sido enviado a sanar los corazones afligidos:

    Seor, ten piedad. R/. Seor, ten piedad. V/. T que has venido a llamar a los pecadores:

    Cristo, ten piedad. R/. Cristo, ten piedad. V/. T que ests sentado a la derecha del Padre

    para interceder por nosotros: Seor, ten piedad.

  • R/. Seor, ten piedad. Se concluye diciendo:

    V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

    R/. Amn. HIMNO

    Gracias, porque al fin del da podemos agradecerte los mritos de tu muerte y el pan de la Eucarista, la plenitud de alegra de haber vivido tu alianza, la fe, el amor, la esperanza y esta bondad de tu empeo de convertir nuestro sueo en una humilde alabanza.

    Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espritu Santo, por los siglos de los siglos. Amn.

    SALMODIA Antfona: Al amparo del Altsimo no temo el espanto nocturno.

    Salmo 90 A la sombra del Omnipotente

    Os he dado potestad para pisotear

    serpientes y escorpiones. (Lc 10,19)

    T que habitas al amparo del Altsimo, que vives a la sombra del Omnipotente, di al Seor: Refugio mo, alczar mo, Dios mo, confo en ti.

    l te librar de la red del cazador, de la peste funesta. Te cubrir con sus plumas, bajo sus alas te refugiars: su brazo es escudo y armadura.

  • No temers el espanto nocturno, ni la flecha que vuela de da, ni la peste que se desliza en las tinieblas, ni la epidemia que devasta a medioda.

    Caern a tu izquierda mil, diez mil a tu derecha; a ti no te alcanzar.

    Nada ms mirar con tus ojos, vers la paga de los malvados, porque hiciste del Seor tu refugio, tomaste al Altsimo por defensa.

    No se te acercar la desgracia, ni la plaga llegar hasta tu tienda, porque a sus ngeles ha dado rdenes para que te guarden en tus caminos;

    te llevarn en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra; caminars sobre spides y vboras, pisotears leones y dragones.

    Se puso junto a m: lo librar; lo proteger porque conoce mi nombre, me invocar y lo escuchar.

    Con l estar en la tribulacin, lo defender, lo glorificar, lo saciar de largos das

    y le har ver mi salvacin.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Antfona: Al amparo del Altsimo no temo el espanto nocturno. LECTURA BREVE

    Vern al Seor cara a cara y llevarn su nombre en la frente. Ya no habr ms noche, ni necesitarn luz de lmpara o del sol, porque el Seor Dios irradiar luz sobre ellos, y reinarn por los siglos de los siglos. (Ap 22,4-5)

  • RESPONSORIO BREVE V/. A tus manos, Seor, encomiendo mi espritu. R/. A tus manos, Seor, encomiendo mi espritu.

    V/. T, el Dios leal, nos librars. R/. Encomiendo mi espritu.

    V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espritu Santo. R/. A tus manos, Seor, encomiendo mi espritu. CNTICO EVANGLICO Antfona: Slvanos, Seor, despiertos, protgenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.

    Nunc dimittis, Lc 2, 29-32 Cristo, luz de las naciones y gloria de Israel

    Ahora, Seor, segn tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.

    Porque mis ojos han visto a tu Salvador. a quien has presentado ante todos los pueblos:

    luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    Antfona: Slvanos, Seor, despiertos, protgenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz. V./ Oremos:

    Oracin

    Humildemente te pedimos, Seor, que despus de haber celebrado en este da los misterios de la resurreccin de tu Hijo, sin temor alguno, descansemos en tu paz y maana nos levantemos alegres para cantar nuevamente tus alabanzas. Por Jesucristo, nuestro Seor.

  • R/. Amn.

    El Seor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una muerte santa.

    Antfona final a la Santsima Virgen Mara

    Madre del Redentor, virgen fecunda, puerta del cielo siempre abierta, estrella del mar, ven a librar al pueblo que tropieza y quiere levantarse.

    Ante la admiracin de cielo y tierra, engendraste a tu santo Creador, y permaneces siempre virgen.

    Recibe el saludo del ngel Gabriel, y ten piedad de nosotros, pecadores.


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